Escuchando Nuevas Voces

Escrito por Drea Chavez
Traducido por Laura Fernández

Comenzar en el departamento de comunicaciones de una nueva organización es un desafío. Hay toneladas de lectura e investigación detrás del desarrollo y la elaboración de mensajes simples, especialmente cuando el mensaje debe basarse en datos y combina los rigores de la ciencia con la pasión de la justicia ambiental. Ahora imagina hacer este trabajo en medio de un lugar frecuentado por adolescentes, que es precisamente en lo que se convierte Rose Foundation cada miércoles por la tarde.

Recientemente, la periodista en mí sintió curiosidad y quiso saber qué hace exactamente el programa de jóvenes de la Fundación New Voices Are Rising (Nuevas Voces Están Creciendo), además de organizar reuniones de estrategia.

Para encontrar algunas respuestas, lleve a cabo una serie de discusiones con algunos de los miembros principales de la comunidad de New Voices de años pasados y presentes.

Primeras raíces

“Fue después del primer año de registro de votantes que nos dimos cuenta de que para muchos de los estudiantes de secundaria era difícil sentir que la votación era importante”, explicó Jill Ratner, fundadora y co-directora del Programa. “Necesitábamos establecer una conexión entre votar, las personas que elegimos, la política sobre la que votamos y la vida de los estudiantes.”

Jill había estado trabajando en una iniciativa previa de la Fundación llamada New Voters Are Rising, que trabajaba con los jóvenes de Oakland para registrar votantes, pero luchaba por encontrar proyectos postelectorales para su equipo de jóvenes motivados. Jill conoció a Ina Bendich, ex-miembro de la junta de la Fundación, quien estaba enseñando en la secundaria McClymonds en el oeste de Oakland, y juntas conceptualizaron un conjunto de actividades integrando actividades fuera y dentro del aula que motivarían a los estudiantes de secundaria a participar en políticas públicas y participar activamente en sus comunidades. Después de un par de años de llevar el programa a cabo en McClymonds, Jill e Ina llevaron a cabo el programa New Voices a otras escuelas secundarias.

“La primera vez que escuché sobre New Voices fue a través de un programa de pasantías en la secundaria Skyline”, reflexionó Mykela Patton, ex-alumna del Programa, quien actualmente es estudiante de segundo año en Colby College en Waterville, Maine. “Durante mi primer año, hicimos una excursión al distrito de las refinerías en Richmond y cubrimos el tema de racismo ambiental. En ese entonces, no sabía qué significaba eso ni qué aspecto tenía”.

Fue durante esta parte de la conversación que comencé a ver algunas de las dimensiones del programa New Voices que se extendía mucho más allá de la reunión semanal de adolescentes. De hecho, el tipo de impacto que New Voices tiene, especialmente en lo que respecta a educar a los estudiantes de Oakland sobre el racismo ambiental y la justicia ambiental, es exactamente lo que se necesita en nuestras comunidades ahora.

“Me involucré con New Voices después de que la Fundación recibiera financiación para costear mi tiempo para desarrollar un plan de estudios sobre cómo enseñar a los estudiantes sobre políticas ambientales”, dijo Azibuike Akaba, miembro del consejo asesor, quien actualmente se desempeña como Oficial de Información Pública en el Distrito de Administración de la Calidad del Aire del Área de la Bahía (BAAQMD por sus siglas en inglés).

Azibuike usó estos fondos para trabajar con Jill y pilotear la Academia de Verano de New Voices, estableciendo la estructura de esta capacitación intensiva de seis semanas sobre justicia climática que continúa hasta hoy.

“Siempre me han apasionado los temas ambientales y poder ofrecer oportunidades a los jóvenes que no tuve cuando crecí es gratificante”, proclamó Carlos Zambrano, co-director del Programa. Carlos había estado trabajando con la Alianza de Aire Limpio, en diferentes temas involucrando a varios actores, cuando fue introducido al programa New Voices.

“Era una estudiante de secundaria cuando me enteré de New Voices y me convertí en pasante”, dijo Christina McGhee, quien ahora es maestra en la Academia Emiliano Zapata en Oakland. “No sabía qué esperar de mi pasantía con New Voices. Tan pronto como supe que íbamos a registrar personas para votar, quería cambiar mi pasantía “.

Hubo un poco de risa después de la honestidad de Christina. Pero luego agregó que fue porque es una persona muy tímida y no le gusta hablar en público, pero estar en el programa New Voices la ayudó a superar eso. De hecho, más tarde, durante la pasantía, llegó a hablar en una audiencia sobre políticas en Sacramento con respecto a la regulación de camiones de combustible a diesel que operan fuera de las carreteras. El reglamento aprobó y limitó las rutas de camiones en Oakland, lo que ayudó a reducir la contaminación del aire en las áreas residenciales.

Sintiendo el impacto

Esto me llevó a la siguiente pregunta: ¿cómo les afectó personalmente ser parte del programa New Voices?

Ina hizo una pausa y admitió que para ella, era la sensación de orgullo que siente al recordar el trabajo arduo que los estudiantes han hecho y dónde están actualmente. “Estoy muy orgullosa del trabajo que hicieron, y la mayoría de ellos ahora están en la universidad o se han graduados recientemente”. Ina luego agregó que parte de su orgullo estaba en lo bien que los estudiantes de New Voices aprovechaban las oportunidades, viajando a Los Ángeles para una reunión de la Junta de Recursos del Aire de California y haciendo una presentación ante funcionarios y grandes grupos de personas, y aprovechando estos momentos para ver lo mucho que valen y para encontrar su voz.

“Estar en el programa New Voices me dio mucha confianza y me enseñó que aunque soy joven, ya tengo una voz y aún tengo un impacto en las decisiones que se toman”, dijo Mykela. “Es la única razón por la que tuve la confianza suficiente para aplicar a Colby”.

“Los estudiantes siempre tienen la capacidad de ser parte de la política y de las conversaciones importantes, pero tienen temor”, compartió Azibuike. “Haber sido parte de ayudar a crear el plan de estudios de New Voices, y ver a un estudiante comenzar como participante y salir como líder es uno de los momentos más orgullosos de mi carrera”.

Parece que todos los que formaron parte de esta conversación compartieron la misma opinión que Azibuike. El programa New Voices ha impactado de manera significativa las vidas de todos.

Demostrando el impacto

Lo que llevó a mi siguiente pregunta, ¿cómo sabe que el programa New Voices funciona?

“Empieza de manera sutil”, dijo Carlos después de una larga pausa. Continuó explicando que, según su experiencia, un estudiante puede notar primero algo que aprendió que no está del todo bien, como un camión industrial que circula por una calle residencial, lo que luego lo llevará a un aprendizaje en grupo cuando los estudiantes comienzan a tomar el liderazgo del programa y a educar a otros sobre temas actuales de justicia social o ambiental.

Para Jill, es cuando ve que los estudiantes como Christina pasan de ser muy callados y temerosos a ser voluntarios para hablar en una audiencia o reunión pública. Antes de esta discusión, sólo sabia que Christina era una ex alumna de New Voices que había estado presente en los primeros años. Pero esta pregunta, acerca de saber si el programa funciona o no, reveló que Christina todavía está muy involucrada con New Voices pero de una manera diferente.

“Trabajo con Jill y Carlos, los traje a mi aula este año”, dijo Christina. Ella no solo mantiene una asociación con New Voices, sino que también incorpora el estilo de enseñanza utilizado en el programa New Voices en el plan de estudios de su escuela secundaria. El método es el aprendizaje basado en proyectos, que incluye grupos pequeños, donde los estudiantes trabajan en proyectos que les apasiona con la libertad de pensar de forma creativa e independiente, lo que hace que los estudiantes estén más comprometidos.

“El sistema de educación pública ahoga mucho el pensamiento”, explicó Carlos. “Los niños crecen pensando que no se les permite pensar libremente o ser creativos. Les damos un espacio para que sean ellos mismos auténticos y escuchemos lo que quieren”.

Como alguien que forma parte del diseño de la oficina abierta de la Fundación, ¡puedo dar fe de eso! Todos los miércoles, los estudiantes entran y están tranquilos al principio, pero en cuestión de minutos reproducen música y hacen chistes mientras preparan el próximo evento de New Voices o se preparan para un discurso en una audiencia pública.

Los jóvenes hablan la verdad

Esto me llevó a mi siguiente pregunta: ¿qué tipo de impacto tienen los estudiantes en las audiencias de políticas públicas o en las reuniones de toma de decisiones?

“Cuando los jóvenes aparecen, es una experiencia positiva para ellos. Se sienten empoderados para hablar y entienden que tienen cosas importantes que decir”, afirma Jill. “También obliga a los que están en el poder a enfrentar las consecuencias de sus acciones”.

Luego, Ina compartió que en el primer viaje de New Voices a la reunión de la Junta de Recursos del Aire de California, ella había emitido una declaración sobre la peligrosa calidad del aire y fue recibida con los abucheos de más de 300 contratistas de construcción que tenían interés en la política a la que los estudiantes de New Voices se oponían. Después de que un voluntario de New Voices calmó a la bulliciosa multitud, los estudiantes hablaron su pieza uno por uno en una sala silenciosa y atenta.

“Creo que fue estupendo que los jóvenes vieran que, aunque la audiencia no me respetara como adulta, respetaban a los estudiantes y les iban a dar su espacio y su plataforma”, reveló Ina.

Mykela estuvo de acuerdo y agregó: “Me ha dado mucha confianza. Aunque soy joven, si tengo voz y por ende un impacto en las decisiones que se hacen.”

A medida que la conversación continuaba, descubrí que los estudiantes no siempre son recibidos con emoción y, a veces, se enfrentan a hostilidades cuando asisten a reuniones públicas y hablan la verdad en nombre de sus comunidades. Sin embargo, no se dan por vencidos. Es posible que se desanimen un poco, pero quizás debido a su juventud, los estudiantes tienen una energía increíble y continúan presionando, lo que les recuerda a los adultos como yo que no hacer nada no es una opción. Carlos agregó que podía ver el impacto cada vez que testificaban, “llevar a los jóvenes a las reuniones cambia la dinámica del espacio”.

La experiencia de hoy cataliza el liderazgo del mañana

Para ayudarme comprenderlo todo tuve una pregunta más: ¿cuál es la habilidad o experiencia más valiosa que los estudiantes obtienen al participar en el programa New Voices?

“Creo que es saber cómo investigar, recopilar información y evidencia, mientras que también se es capaz de presentar de manera inteligente. Hay un poder real allí y es una habilidad muy importante”, expresó Ina.

“Es una combinación de los dos”, explicó Azibuike. “Los estudiantes son expuestos a diferentes profesiones que de otro modo no habrían sabido que existían, y al mismo tiempo aprenden cómo ser oradores públicos y cómo influir en la política”.

“Aprender a hacer una discusión”, dijo Jill, quien practicó leyes corporativas antes de ayudar a lanzar la Fundación Rose. “Trabajar en grupo y salir con un sentido de cómo construir una comunidad junto con habilidades de liderazgo, creo que es lo más importante”.

Mykela compartió que para ella era, “definitivamente, las habilidades de liderazgo y la capacidad de entender y analizar la jerga profesional en el mundo ambiental”.

Todos en el grupo estuvieron de acuerdo que las habilidades de liderazgo y la experiencia que los estudiantes tienen al tomar el liderazgo del programa New Voices son las lecciones más valiosas aprendidas. Como agregó Carlos, “las habilidades de liderazgo se filtran a otras partes de la vida de los estudiantes fuera del programa New Voices, lo que genera un impacto aún más significativo en sus vidas personales y las de su comunidad.”

A lo largo de mi investigación y discusión sobre el programa New Voices, una cosa se hizo clara para mí, así como las as necesidades de los estudiantes de las escuelas secundarias de Oakland cambian, también las oportunidades que ofrece New Voices. Lo que una vez fue un programa de pasantías que empleaba a estudiantes para registrar votantes, se ha transformado en una plataforma de empuje para estudiantes con grandes metas y en la oportunidad de lograrlas al mismo tiempo que mejoran la salud de nuestras comunidades y el medio ambiente.

“Esté atento a los ex alumnos de New Voices en los próximos años”, declaró Carlos. “Van a hacer un trabajo que impacta al mundo”.

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